Gas radón: riesgos y soluciones.

Son muchos los factores que pueden afectar a la salud de los edificios y sus instalaciones. Además, este es un tema que puede llegar a ser difícil de tratar, ya que puede haber problemas que, en principio, no sean visibles y supongan un factor de riesgo. Como, por ejemplo, el gas radón.

El gas radón se acumula en algunas edificaciones hasta el punto que supone un grave riesgo para la salud del ser humano. Este es un gas potencialmente cancerígeno y, aunque pueda resultar desconocido, según los expertos hasta 250.000 edificios en España podrían estar acumulando gas radón, sin tener conocimiento de ello.

Pero, ¿qué es el gas radón?

El radón es un gas noble de origen natural que tiene su origen a partir de la desintegración de uranio y se encuentra presente en rocas, agua, suelos o materiales de construcción. Su principal característica es la capacidad para emanar del suelo y pasar al aire, donde se desintegra emitiendo partículas radiactivas. En consecuencia, su inhalación es un riesgo, ya que se puede depositar en las células respiratorias y puede producir mutaciones en nuestro ADN u otras consecuencias más graves.

¿Dónde está presente?

La mayoría de los edificios contienen este elemento en concentraciones bajas, pero existen áreas geográficas en los que, debido a sus características geológicas y otras causas, es más probable encontrar mayores niveles de este gas.

¿Cómo se filtra?

  • Puede proceder del terreno y afectarnos por convección a través de grietas o zonas de las construcciones que estén en contacto con el terreno.
  • Puede proceder de los materiales utilizados durante la construcción de los edificios.
  • Puede proceder por el consumo de aguas subterráneas .

¿Qué soluciones existen para reducir su presencia?

Por supuesto, las soluciones dependen en gran medida de la normativa de cada país (en España la recoge el Documento Básico DB HS-6 del Código Técnico de Edificación). Pero podemos clasificarlas según la forma de actuación:

  1. Aislamiento de los edificios a proteger.
  2. Detección y reducción de su presencia, antes que penetre en el edificio.
  3. Detección y reducción en aquellas construcciones en las que ya se conozca su presencia.

Asimismo, se aplicarán diferentes soluciones se trate de una obra nueva o de construcciones ya existentes, y según los niveles de gas radón que presenten.

Es muy importante que conozcamos las diferentes amenazas que pueden existir, y sepamos cómo debemos proceder ante ellas. En Grupo EXO, siempre estamos comprometidos con las labores de prevención y seguridad. Por ello, animamos a realizar revisiones periódicas y consultar con especialistas para poder garantizar la salubridad de edificios y construcciones.