La gestión de residuos peligrosos en el sector industrial

Toda actividad, industrial o no, genera una cantidad determinada de lo que podemos considerar deshecho residual. En la actualidad existe una normativa muy estricta para el procesado de dichos deshechos, siguiendo los protocolos internacionales para el cuidado del medio ambiente.

Según son regulados por ley, los residuos industriales son aquellos que resultan de cualquier proceso de actividad industrial. Los residuos gaseosos tienen su normativa específica.

Para el productor industrial supone una responsabilidad añadida proceder adecuadamente con los residuos generados en su actividad. Cualquier incumplimiento en dicho tratamiento expone al empresario a sanciones por parte de las administraciones competentes.

En industria podemos categorizar los residuos en 2 grandes grupos:
Tóxicos o peligrosos
No peligrosos

Los residuos peligrosos son aquellos que contienen en su composición una o varias sustancias que les confieren características peligrosas, en cantidades o concentraciones tales, que representan un riesgo para la salud humana, los recursos naturales o el medio ambiente. También se consideran residuos peligrosos los recipientes y envases que hayan contenido estas sustancias.

LA LEY 22/2011 ESTABLECE EL MARCO DE ACTUACIÓN PARA LOS GESTORES DE RESIDUOS PELIGROSOS.

Esta ley en su artículo 6 establece que la determinación de los residuos que han de considerarse como peligrosos y no peligrosos se hará de conformidad con la lista establecida en Decisión de la Comisión 2000/532/EC de 3 de mayo de 2000 (LER). En esta lista los residuos peligrosos aparecen identificados mediante un asterisco.  Para determinadas características de peligrosidad se deberán cumplir los límites establecidos en el artículo 2 de la Decisión de la Comisión 2000/532/EC de 3 de mayo de 2000.

Veamos las responsabilidades que establece el marco legal mencionado: 

  1. Mantener el correcto funcionamiento de la actividad y de las instalaciones donde se realiza el tratamiento de los residuos y en su caso, comunicar al órgano que autorizó la instalación, cualquier incidencia que pueda darse.
  2. No aceptar residuos peligrosos procedentes de instalaciones o actividades que no hayan sido autorizadas.
  3. Mantener un servicio de vigilancia suficiente en las instalaciones que garantice la seguridad.
  4. El envasado se efectuará siguiendo las normas técnicas vigentes, de forma que sean sólidos, resistentes y eviten la perdida de contenido.
  5. El etiquetado debe incluir: código de identificación de los residuos que contiene, nombre, dirección y titular de los residuos fecha de envasado y naturaleza de los riesgos que puede producir.
  6. Una vez que ha aceptado el residuo, debe emitir el documento de Aceptación del mismo.
  7. Cumplimentar el documento de control y seguimiento del residuo, según el modelo del Anexo V del citado RD y conservarlo durante un período no inferior a cinco años.
  8. Llevar un registro de todas las operaciones en las que intervenga y en el que figuren, al menos, los datos siguientes:
  9. Procedencia de los residuos.
En las plantas de tratamiento, el residuo puede ser sometido a diferentes procesos jerarquizados, con el fin de acometer la reducción, el reciclado, revalorización o la eliminación del mismo.

Como ves, el tratamiento correcto de los residuos es un asunto de capital importancia en el sector industrial. En EXO te ofrecemos seguridad, innovación y la máxima agilidad, usando los avances más eficientes, acortando plazos y cumpliendo rigurosamente con los protocolos medioambientales.